
La importancia del dibujo y el vacío en la obra de Venancio Blanco
El dibujo, decía Venancio Blanco, es siempre un intento y bajo esta premisa la Fundación que lleva su nombre plantea Bailar los trazos. Muestra en la que el trazo y el vacío son los protagonistas de la misma. De este modo se quiere difundir el profundo respeto y compromiso que el escultor mantuvo para con la escultura y el dibujo en su práctica artística y docente.
Con esta exposición se pretende acercar al espectador a la intimidad del artista, ese instante de creación en el que la línea se apodera del espacio, serpentea temblorosa por el papel y arrebata el instante de lo que fue un diálogo entre la mirada vívida del autor y su gestualidad más inmediata.
Venancio Blanco, que amó profundamente el dibujo, «su primer Padre Nuestro del día» afirmaba, experimentó a lo largo de su vida y cada jornada con esta disciplina. Bailar los trazos es, sin duda, la base para comprender no sólo el caminar de un artista, sino el arte, a partir de la libertad y del gesto y su belleza.
Podemos ver en esta muestra el aleteo de los pájaros, la captura del instante abocetado, la belleza de la flor marchita, la luz de su querida Salamanca, las historias del Hidalgo Caballero que siempre acompañaba alguno de sus «Dibujos de desayuno» o la muerte retratada en un cráneo de cabra. Sus trazos bailan en el papel y en la materia de los bronces, seleccionados como gesto abstracto, en movimiento y suspendido, como una nota que se detiene al compás que marca el director. Bailar era para Venancio vivir el arte y la vida con la diversión y la pasión que ésta merece, bailar para sentir y para crear.
Vanessa Gallardo
Comisaria de la exposición

Bailar los trazos. Imagen de CulturaOcio
BAILAR LOS TRAZOS.
Febrero / Julio 2024 – Sala de Exposiciones Santo Domingo de la Cruz (C/Arroyo de Santo Domingo, S/N).
Deja tu comentario