
Latencia de realismo en la obra de Venancio Blanco
Venancio no fue un escultor realista. No lo es, ciertamente, si en el grueso de su obra tratamos de buscar el realismo en su más lánguida concepción estilística, según la cual basta con que las formas sean cerradas y reconocibles – plásticamente puras, casi táctiles – para merecer tal atribución. Sin embargo, las novelas de Balzac, los grabados y pinturas de Daumier o Courbet, insignes representantes del realismo histórico en sus diferentes ámbitos, son muestras originales, precisamente, de la superación de esa concepción formalista.
Bien entendido, el realismo debe observase en la relación del contenido de la obra artística con su forma, en la naturaleza e interacción de ambos respecto al fin último de informarnos y emocionarnos sobre lo humano. Siendo así, solo un arte no evasivo, que se pregunte sinceramente por todo lo que nos atañe, podrá ser realista. Ese sentido amplio late silenciosamente en innumerables muestras de arte de todas las épocas, conmoviéndonos e interpelándonos. Así ocurre, por citar algunos ejemplos, con el bronce helenístico El espinario, con los campesinos de Brueghel el Viejo, o las estampas de Los desastres de la guerra de Goya. Y ese pálpito que encontramos en los grandes maestros, ese descubrimiento de nuestras contradicciones, de nuestros límites y esperanzas, está también en la obra de Venancio Blanco: sus madres, el baile y el cante, la vitalidad del deporte, la tragedia humana, la pérdida y el discurrir del tiempo, etc.
En la escultura de Venancio la fantasía está siempre al servicio de la imaginación, y no al contrario. De ahí la contención en la desfragmentación de las formas y esas resistencia antropomorfa o representativa que apreciamos incluso en sus esculturas abstractas. Como escribiría Camón Aznar, no hay espíritu en sus bronces que no <<recale>> en la realidad de hacer <<más alto su vuelo>>, y es que sin la conciencia de ese latido de realismo, oculto pero incesante, disfrutaremos la escultura de Venancio Blanco, claro está, pero desaprovecharemos también tanto buena y compleja enseñanza en ella contenida.
Álvaro Santamaría Vicente
Comisario de la exposición

LATENCIA DE REALISMO
Julio / Enero 2026 – Sala de Exposiciones Santo Domingo de la Cruz (C/Arroyo de Santo Domingo, S/N).
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