Julio 2024 / Enero 2025 – Sala de Exposiciones Santo Domingo de la Cruz (C/Arroyo de Santo Domingo, S/N), Salamanca.
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Un legado de amistad
… a vosotros os he llamado amigos.
Juan 15:15
Consideraba mi padre esta Sala de Santo Domingo como un espacio de ilusión y de amistad. La nueva propuesta expositiva de la Fundación Venancio Blanco responde al sentir del escultor salmantino. «¿Imaginas una vida sin amigos?», me decía. Su existencia trascurrió entre la intimidad del taller y la feliz convivencia con familia y amistades. Se le quería pronto y para siempre. Su porte sencillo, sobrio, de natural castellano, traslucía su talento y su palabra, que atraían. Tenía muchos amigos, y tantos eran artistas.
Agradezco profundamente a mis padres que fueron reuniendo durante años el que ahora es un hermoso legado de obras de sus más íntimos amigos, y también de otros maestros, de muy diversas tendencias y estilos. Desde aquellas primeras piezas que eran parte de mi infancia, algunas fruto de un intercambio, la Fundación Venancio Blanco ha seguido incorporando nuevas obras a su colección, y su intención es mostrar no solo la obra de quien le da nombre, sino también a sus contemporáneos y a los más jóvenes, que son la continuidad.
Se presenta en esta ocasión, por vez primera, una selección de pinturas, esculturas y dibujos de autores contemporáneos de Venancio. Queremos así rendir homenaje a quienes compartieron con mi padre experiencias y afanes, reconocimiento y afecto, enseñanzas siempre. Una muestra que no puede albergar a todos, pero que describe un interesante y ameno discurso de una etapa del arte español, plena de logros y de matices renovadores, de los que Venancio Blanco participó.
Contemplo con emoción esta muestra, que evoca tantas vivencias de Venancio con sus amigos, de las que fui testigo, de niño ya, y también María Pilar, mi madre: en el taller o en el bar, en la casa, en el entorno académico y en la clase, en una exposición… No faltaban en esos encuentros la alegría y la fiesta, la concurrencia, la chispa, el buen humor y un buen vino…; había ingenio, hondura de pensar y sentimiento; amistad siempre. Por eso afirmaba mi padre, ya en el final de sus días, que «el arte es el mejor amigo del artista y la grandeza de la amistad es lo mejor del hombre».
Francisco Blanco Quintana
Presidenta de la Fundación Venancio Blanco.
Comisario de la exposición
Un legado de entidad
Con rubro Un Legado de Amistad, la Fundación Venancio Blanco exhibe una selección de las obras de arte que reunió en vida Venancio, más alguna adquisición posterior. No se puede hablar de Venancio si prescindimos de la palabra amistad, pero quiero matizar que su actitud iba algo más allá de los bordes de su contenido, porque lo que Venancio hacía era considerar, respetar y compartir con sus colegas.
Con ser verdad la relación de amistad, voy a destacar otras sensaciones que sugieren este conjunto, como es ser testimonio de su amor al arte y el convencimiento de su pluralidad. Se puede venerar a los amigos y no ser coleccionista de sus obras. Venancio sentía el arte y quien así actúa, evidencia una atracción irreprimible tanto por las piezas propias como por las de otros, sean colegas en la cercanía o en la distancia.
Hay artistas que se acompañan de sus obras en los espacios que habitan, que las necesitan para impulsar su trabajo. Es una opción. Algunos, no embargante, prefieren convivir con las de otros autores, que les emocionan y les enriquecen. Entre estos últimos se encontraba Venancio. En su apartamento último estaba rodeado de piezas que estimaba, alguna escultura suya, pero, sobre todo, pinturas y esculturas de maestros por los que sentía admiración. Narcisista no es aquel que admira lo que hace, sino quien se cree mejor que los demás encaramándose a un altar inaccesible salvo para él. Un narcisista se regodea ante lo que hace; un artéfilo vive con aquello que le permite volar, soñar, sentir otros mundos posibles; con el arte, independientemente de quién lo firme.
He sido testigo de la amistad de Venancio con algunos de sus pares, con Paco Farreras, que fue miembro del Patronato de la Fundación Venancio Blanco; con José Luis Sánchez, escultor de una capacidad y una poesía de sensibilidad exquisita; Manolo Rivera, Capa…y un sinfín de jóvenes con los que se sentía en casa.
No todas las personas que forman parte del mundo del arte —creadores, críticos, galeristas, coleccionistas, profesores, museólogos, fundidores…— son amantes del arte. Venancio lo era: estas obras que ustedes contemplan hoy son prueba de su pasión, de su sentido, de su solercia, de su buen gusto, de su devoción, también de su amistad.
Tomás Paredes
Presidente de H. de AICA Spain




UN LEGADO DE AMISTAD
Julio / Enero 2025 – Sala de Exposiciones Santo Domingo de la Cruz (C/Arroyo de Santo Domingo, S/N).
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